Ondas de choque
Las ondas de choque son ondas acústicas de alta potencia que tiene efectos mecánicos y biológicos.
Aplicadas correctamente tienen un efecto terapéutico, ya que provocan una regeneración de los tejidos enfermos o lesionados.
Aunque las ondas de choque tienen múltiples beneficios terapéuticos, este tipo de tratamientos se utiliza, principalmente, para tratamientos de enfermedades que precisan una regeneración de los tejidos. Así, las propiedades terapéuticas de las ondas de choque son la nueva creación de nuevos vasos sanguíneos, la producción de colágeno, eliminación de los puntos gatillo, eliminación de la calcificación y tratamiento de las inflamaciones crónicas, como la celulitis.
La terapia de ondas de choque es un tratamiento no invasivo a través de ultrasonidos que se ha demostrado altamente eficaz para combatir la celulitis en distintas zonas del cuerpo, como piernas, brazos, nalgas o abdomen. Las ondas de choque son ultrasonidos que, en pulsaciones cortas, penetran dentro de un tejido del cuerpo y lo estimulan, mejorando el flujo sanguíneo y la actividad metabólica. Además, la efectividad de las ondas de choque también está demostrada en casos de linfedemas y para mejorar el aspecto de la piel flácida después de una pérdida de peso o una dieta, o de la piel con hoyuelos o no uniforme tras una liposucción.
La aplicación de ondas de choque es un tratamiento sencillo y mínimamente invasivo.
Normalmente, los tratamientos de ondas de choque requieren de 3 a 5 sesiones, que se realizarían con unos días de diferencia, entre 3 y 10 días, en función de la tolerancia y respuesta de cada paciente.